Y siendo yo, me di cuenta que no soy, que por momentos estoy y por momentos no. Que me gusta hablar y que entendí que si me quedo con cosas para decir me puedo perder de algo, de una respuesta, de un rechazo, de algo excelente o también de algo horrible.
Me di cuenta que me gusta ser como soy, que me siento conforme a mi manera de actuar y también me di cuenta que es una grave confusión dar conforme a lo que creo y recibir disconforme a lo que quiero.
Y sé, sé que me gusta estar bien, ni más ni menos como a cualquiera y que en los tiempos libres uno de mis mayores hobbies es criticarme, porque a pesar de creer que doy, últimamente no recibo ni un poco de lo que creo merecer.
Nunca me costó pedir perdón ni tampoco me costó perdonar, obviamente el 100% de las situaciones y contextos en los que se requirió la palabra perdón, sea en la dirección que sea, no fueron íntegramente verdaderas.
Me equivoqué tanto como me dió el tiempo y de a poco voy remendando errores, errores importantes, graves, malentendidos, errores menores, errores. Y cada día me siento mejor conmigo misma, porque aunque no reciba nada a cambio, cada día duermo mejor, y las culpas desaparecen.
Pasan los días y estoy sacada, toda esta reflexión es muy buena, muy copada, pero no me lleva a nada, pasan los días otra vez y ese no sé que en la panza sigue ahi. Y no hablo de ese no sé que bueno, sino del malo, de ese vacío o demasiado lleno, nose si será que me falta hablar desde lo profundo, aunque creo que eso no es, quizas me falta seguir arreglando las cosas con nadie y con todos, o quizas me preocupo tanto por no tener nada que arreglar, que desarmo.. para poder armar.
Me enferma tener que pasar por situaciones que creo no merecer, y a esto le llamo el desprecio, el desprecio sin motivo de los importantes, de los que estan en la mano para contarlos y no son dedos. Sin motivo o con motivo que no está al alcance de mi saber y que, aun asi, no me canso de preguntar.
Que es lo que pude haber hecho, si yo creía que todo marchaba bien y cuando caigo en la tierra para hacer un balance todo marcha literalmente como el orto.
Por que? porque puedo pasar una noche excelente necesitando algo, teniendo que predecir que sin algo, seria una noche con cara de orto y ese no sé que.. mas. Una mas, como esta y como todas.. Estar sentada aca pensando en todo y en nada y sin ganas de levantarme a preparar un cafe (que me encanta) o un submarino (que tengo todo lo que se necesita para hacerlo).
Y me muero de ganas de tomar un submarino, pero la realidad es que no se va a hacer solo, quiera o no, la leche no va a salir de la heladera, el chocolate no va a partirse, nada va a unirse en la taza y el cosito ese magico que hace rrrr y te convierte un submarino casero de la una de la mañana en uno de cafetería no va a encenderse ni a convertir a dicho submarino que no existe, y que lástima..
Los planes de esta noche son nulos, estan pero no me interesan, el que me interesa me incomoda y el que no me interesa, me molesta. La excusa me molesta, no tengo ganas de reventarme, se entiende?
Tengo ganas de estar acurrucada con una almohada muy comoda, con la pelicula más triste del mundo, porque eso es lo que quiero, que me esten abrazando y que no haga falta hablar de nada, comer todos los ferrero que me quedan y si me acompañan mejor, porque necesito un abrazo, necesito algo de contención, no soy de plastico y no me alcanza esto que tengo ahora.
No es tan dificil de entender y si no lo consigo, y bueno, me da mas lastima que lo del submarino.
Asi que, me voy a levantar y ese submarino lo voy a tomar aunque sea lo ultimo que haga, que lo demas fluya y por sobre todas las cosas, no me rompan las bolas, porque yo no las rompo.
Y ahora me voy a levantar, porque entendi que no tengo que esperar, y eso que odio esperar y me sale muy mal y sin embargo me esfuerzo en esperar.
Me cansé, tengo mi submarino aca, ya hoy, todo me chupa un huevo.. y el 1611 se puede ir bien a la mierda.
sábado, 17 de abril de 2010
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